sábado, 9 de julio de 2016

¡Soy una SERPIENTE!

¡Hola a tod@s!
Hoy, después de mucho tiempo, decido escribir una nueva entrada. Tenía algunos temas pensados para escribirlos en el blog, pero me he decidido contaros algo que me ha pasado hace poco.
Hará unos meses, no me acuerdo hace cuanto exactamente, empecé a usar aceite Johnson’s Baby para hidratar mi piel. Tengo que decir que nunca antes, NUNCA, había hidratado mi piel, sólo hidrataba mi rostro. Yo sabía, y se notaba bastante que mi piel estaba deshidratada, pero aún sabiendo que necesitaba hidratación no hacía nada por ella. Hasta que empecé a preocuparme por la salud de mi piel, porque sí, es salud. Entonces decidí empezar a usar aceite después de la ducha. Una de las razones por la que antes no hidrataba mi piel es porque ODIO sentirme pringosa, húmeda…no me gusta nada, pero bueno es algo que tengo que aguantar si quiero tener una piel sana. Empecé a usar el aceite después de la ducha, me quitaba el exceso de agua y aplicaba el aceite en todo el cuerpo. A las dos semanas de empezar a hidratarme la piel noto que a simple vista mi piel empieza a verse seca de nuevo, pero no, no estaba seca. Lo que ocurría es que empezaba a verse signos de descamación, pero mi piel estaba mejor que nunca, al tacto la sentía hidratada y más elástica. Pasaban los días y mi barriga empezaba a picarme mucho… y cuando me doy cuenta tenía la barriga, parte de tórax y los brazos con una descamación increíble. Siento no tener fotos, no pensaba publicar esto. Cuando vi como estaba pensé que podría ser una reacción al aceite, pero lo dudaba mucho, un aceite para bebés no creo que pudiera hacerme eso…y mi piel no suele ser nada reactiva. Así que dejé pasar el tiempo, y no dejé de usar el aceite. En la ducha me exfoliaba con el guante de crin, que aliviaba mucho y quitaba gran parte de la piel muerta, pero no era suficiente… Me llevé meses descamando la piel, de una forma increíble, incluso aún sigo…
Con el tiempo ese nivel de descamación fue disminuyendo, hasta el punto en el que estoy, sólo tengo a la altura de las caderas.
La conclusión a la que llegué fue que, si nunca me preocupé por hidratarme la piel mucho menos me preocupé por la exfoliación. Mi piel llevaba mucho tiempo deshidratada, soy una persona que me pongo muy morena, y encima no me exfoliaba en condiciones. La sequedad de la piel hacía que mi piel se descamara, al broncearme esa capa de piel se engrosaba y producía más piel muerta, y al no exfoliarme, esas capas se agrupaban y no se desprendían de mi piel.
Cuando empecé a cuidarme, empezaron a caerse todas esas capas de piel muerta de años y años… lo que me producía esos picores. Hoy en día ya no me ocurre eso, mi piel tiene un mejor aspecto, ya no me pica, pero aún le queda tiempo para retirar la piel muerta acumulada.
Con esto quiero decir que la hidratación es el factor más importante para mantener nuestra piel en buen estado, y que como en mi caso, por flojera o por no querer sentirme pringosa evitaba echarme lociones, aceites o cremas… Pero ahora lo tengo como rutina y me encuentro mucho mejor.

Espero que sirva un poco a aquellas personas que les cuesta trabajo hidratarse como me pasaba a mi, pero es sólo acostumbrarse y ver los resultados. Si a alguien de ustedes os ha pasado algo igual me gustaría que me lo comentarais por algunas de mis redes sociales. ¡Gracias por leer!

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